La importancia de la Comunicación No Verbal en contextos de ayuda difíciles y complejos

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La comunicación no verbal desempeña un papel fundamental en cualquier intervención social, especialmente cuando se trabaja con personas que atraviesan situaciones de gran vulnerabilidad. Con esta premisa, Ángela García Fenor, alumna de la Universidad de Murcia (UMU) y participante de Talante Solidario, ha desarrollado un ejercicio centrado en la competencia de Comunicación Interpersonal, en el que analiza cómo el lenguaje corporal puede convertirse en una herramienta clave para generar confianza, seguridad y cercanía en contextos especialmente complejos.

Ángela basa su análisis en una experiencia real vivida durante su participación como voluntaria internacional en Serbia con la organización humanitaria ADRA, una entidad dedicada a la cooperación al desarrollo y a la intervención en situaciones de exclusión social y emergencia humanitaria.

Esta experiencia le permitió comprobar cómo la comunicación interpersonal debe adaptarse constantemente a las circunstancias y a las necesidades de cada persona.

 Ángela se centra en el primer acercamiento a una persona adulta que vivía en situación de calle extrema. El objetivo de la intervención era identificar sus necesidades básicas y transmitirle que el equipo estaba allí para ayudar, superando la barrera inicial de desconfianza sin comprometer la seguridad de ninguna de las partes.

A través de una detallada observación de los distintos elementos de la comunicación no verbal, la alumna reflexiona sobre aspectos como la distancia interpersonal, los gestos, la expresión facial, la mirada, la sonrisa y el tono de voz. Según explica, desde el primer momento fue consciente de la importancia de mantener una distancia prudencial, mostrar las manos visibles, utilizar una expresión serena y modular la voz de forma calmada pero firme.

La observación de la persona atendida revelaba, por el contrario, numerosos indicadores de alerta y autoprotección: evitaba el contacto visual directo, mantenía una postura corporal rígida y mostraba una expresión facial endurecida, reflejo de la tensión y la desconfianza acumuladas tras vivir durante mucho tiempo en un entorno hostil.

Uno de los aspectos más interesantes del ejercicio es la reflexión sobre cómo determinados comportamientos, aparentemente sencillos, pueden tener un impacto decisivo en el desarrollo de la interacción. Ángela destaca que una sonrisa excesiva, una proximidad invasiva o un tono de voz inadecuado podrían haber sido interpretados como una amenaza o una falta de respeto. Por ello, optó por una actitud contenida, respetuosa y adaptada a las circunstancias específicas de la persona.

Para Ángela, esta experiencia demuestra que la comunicación no verbal constituye una herramienta esencial dentro de la acción voluntaria.

Ejercicios como el desarrollado por Ángela García ponen de manifiesto la importancia de entrenar competencias interpersonales que ayuden a construir relaciones de confianza y favorezcan una atención más humana, eficaz y respetuosa con las personas que reciben apoyo.

¿Quieres sumarte al equipo de entidades que están entrenando competencias soft skills con nosotros? Contáctanos a info@talantesolidario.org o al teléfono 868 940 204 / 673 029 399.

Esta actividad es posible gracias al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

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