Bienvenidos a la nueva temporada 2026 de podcast Talante Solidario, llamada “Camino con Tus Zapatos” en la que vamos a destacar cómo aplican la empatía las personas voluntarias en varias de sus tareas, los buenos resultados que tiene hacerlo desde una empatía inteligente, y qué pasaría si no aplicásemos la empatía.
Empatía es una de las 10 competencias que conforman el proyecto, Talante Solidario, de la Fundación FADE.
Para realizar estos podcast, hemos seleccionado algunos de los mejores ejercicios de la competencia Empatía, en concreto aquellos en los que los alumnos/as tienen que enviar el reporte de tres tareas de su voluntariado, diferenciando cómo las realizan cuando aplican la empatía, y que pasaría si no la aplicasen. De este modo comparativo estamos visibilizando y poniendo en valor la empatía en el voluntariado.
Precisamente lo que entrenamos y aplicamos con este ejercicio es la empatía en la relación de ayuda, tal y como detalla el indicador que guía dicho ejercicio: “Ayuda a otros voluntarios a mejorar su autonomía y sus capacidades explicándoles modos de hacer o cosas aprendidas desde su experiencia”.
Pues bien, hecha esta breve introducción, vamos ya a conocer en este episodio n.º 2 de la mano de Ainhoa García (voluntaria de Fundación Harena), que reflexiona sobre la importancia de la empatía en el acompañamiento a personas mayores a través de tres situaciones cotidianas: la conversación, el acompañamiento en salidas y los momentos de silencio compartido.
Tarea 1: Conversar con Magdalena
Con empatía: Cuando converso con Magdalena con empatía, la escucho con atención, le hago preguntas abiertas sobre su vida, anécdotas, recuerdos o cómo le ha ido la semana. Me esfuerzo en ponerme en su lugar, entendiendo que en estos momentos necesita que la escuche más que darle un consejo. Esto hace que Magdalena se sienta valorada y se abra con más sinceridad forjando una relación de confianza.
Sin empatía: Si converso sin empatía con Magdalena, puedo limitarme a responder de manera superficial, sin mostrar interés en lo que me cuenta. Magdalena lo percibiría y la conversación y relación se volvería fría, rutinaria o incluso incómoda para ambas. En lugar de sentirse acompañada, sentiría que simplemente estoy esperando a que el tiempo transcurra sin compartir ni disfrutar el momento juntas.
Tarea 2: Acompañar en una salida breve (paseo, recado o cita) a Antonia.
Con empatía: Cuando acompaño a Antonia con empatía, ajusto mi paso a su ritmo para que no se quede atrás, tengo en cuenta sus limitaciones físicas puesto que pasea con andador, y trato de que el paseo sea también un espacio de conversación agradable y ameno en el que se sienta escuchada. Si noto que ese día está nerviosa o más cansada de la cuenta, busco tranquilizarla con palabras o con silencios respetuosos o hacer paradas en bancos de la calle para mirar el paisaje intentando que no lo tome como una perdida de tiempo sino como un momento de estar juntas. Antonia se siente segura y apoyada, disfrutando más del momento y de nuestra relación.
Sin empatía: Sin empatía, podría imponer mi propio ritmo dejándola atrás sola, mostrar impaciencia por llegar al lugar de destino o tratar el paseo como una tarea mecánica más. Esto generaría tensión puesto que Antonia se sentiría más vulnerable, incómoda y posiblemente desanimada para volver a repetir esta tarea en el futuro.
Tarea 3: Estar presente en momentos de silencio, donde Carmen y yo tejemos juntas.
Con empatía: A veces Carmen prefiere tejer en compañía, pero no le apetece hablar. Con empatía, respeto ese silencio, lo comparto con naturalidad, transmitiendo calma, compañía y me mantengo a su lado tejiendo. En esos momentos, no trato de llenar el vacío con palabras, sino intento hacer sentir a Carmen que, aunque no hablemos, no está sola, que yo estoy a su lado haciéndole compañía. Esto refuerza la confianza de nuestra relación y le da paz y tranquila de que, a pesar del silencio, estoy a su lado.
Sin empatía: Sin empatía, puedo vivir el silencio de Carmen como algo incómodo, mirar el reloj suspirando para que aligere lo que esté tejiendo o mostrar desinterés por querer estar con ella en ese momento. Esto puede hacer que la persona se sienta aún más aislada o incluso culpable de estar aburriéndome, sintiendo la necesidad de estar hablando todo el tiempo. En lugar de apoyo, presencia y tranquilidad de no tener que forzar la conversación percibiría que es un estorbo y que los silencios nos separan.
Esperamos que estas reflexiones y experiencias prácticas os hayan resultado interesantes y aplicables a vuestra realidad, tanto si estáis en proceso de iniciar un voluntariado como si lleváis poco tiempo en el mismo. Incluso si ya lleváis tiempo, siempre son experiencias y conocimientos útiles y prácticos para cada cual o para compartir con otras personas voluntarias.
Y seguimos aprendiendo y mejorando gracias también a la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
Y ya nos despedimos hasta el próximo episodio de “Camino con Tus Zapatos”. Lo ha preparado con dedicación y corazón para ti, César García-Rincón de Castro, responsable académico y tutor del proyecto Talante Solidario, al que puedes sumarte en www.talantesolidario.org.

